Desde que el Vivero El Cerrito me contrató para la realización del stand, quedaron claras ciertas pautas : que no fuera un trabajo de paisajismo ( si bien sería con plantas) , que fuera una muestra de lo que es el Vivero cómo empresa, que impactara ( independientemente de gustar ó no), y que "volara", que no tuviera condicionamientos.
Trabajé con la idea del nombre del lugar "Sans Souci" que significa "Sin preocupaciones" . De ahí, fuí tejiendo palabras que me disparaba ese concepto: relax, equilibrio, búsqueda...y un sinfín...pero por ese camino comencé a darme cuenta que relacionaba al Vivero El Cerrito con ese concepto : una empresa aparentemente "sin preocupaciones" por estar ya "posicionada", por su larga trayectoria , por su cantidad de trabajo , etc pero que igual seguía en la búsqueda continúa de nuevos desafíos , seguía en constante crecimiento , atravesaba situaciones difíciles ( cómo la de éste año) , se daba tiempo para seguir mirando las cosas de otra manera y de ahí surgió la idea de un circuito. De que se tuviera que atravesar una serie de lugares tomándose su tiempo...
La mandala se me presentó sola. Conocía que era y cómo servía terapéuticamente . De hecho muchas veces imprimo una mandala y la pinto y mi hija hace lo mismo.
Una básica definición de qué es un Mandala sería su traducción de sánscrito "círculo", un símbolo de sanación y totalidad que ha sido usado desde tiempos antiquísimos hasta nuestros días por las tradiciones espirituales de todo el mundo.
Caminar, danzar, contemplar, dibujar y pintar mandalas puede ayudar a curar la sensación de fragmentación psíquica y espiritual, a manifestar la creatividad y a reconectarnos con nuestro Ser esencial.
Psicológicamente, los mandalas representan la totalidad de nuestro ser. Cada persona responde a ellos instintivamente, más allá de su edad, género, raza, cultura, etc. Internarse en el mundo de los mandalas se asemeja a un viaje hacia nuestra esencia, permitiéndonos ver zonas del camino hasta entonces desconocidas, y que brote la sabiduría de nuestro interior. Nos ayuda a centrarnos cuando estamos dispersos o perdidos y a encontrar la calma en medio de las tormentas.
Los diseños de los mandalas varían ya que hay tantos cómo personas que los dibujen , pueden ser muy simples o extremadamente complejos, pero siempre mantienen similares características: un centro, puntos cardinales que pueden ser contenidos dentro de un círculo y cierta simetría.
La construcción del mandala en sí es una meditación activa, un instrumento de contemplación, concentración y relajación.
La dibujo de la mandala que hicimos en Sans Souci , yo ya lo había pintado en alguna oportunidad y me resultaba más práctico para su realización tridimensional.
Cada figura geométrica y color tiene un significado y me conducía al camino de lo expresado anteriormente con respecto al Vivero El Cerrito cómo empresa :
Círculo: movimiento. Lo absoluto. El verdadero yo.
Espiral: vitalidad. Energías curativas. Búsqueda constante de la totalidad.
Laberinto: implica la búsqueda del propio centro.
Mariposa: autorenovación del alma. Transformación y muerte.
Triángulo: hacia arriba vitalidad, transformación.
Blanco: nada, pureza, iluminación, perfección.
Gris: neutralidad, sabiduría, renovación.
Rojo: masculino, sensualidad, amor, arraigamiento, pasión.
Azul: tranquilidad, paz, felicidad, satisfacción, alegría.
Amarillo: sol, luz, jovialidad, simpatía, receptividad.
Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.
Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo.
Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría.
Verde: naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.
Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.
La elección de plantas se basó exclusivamente en el stock del vivero para esa fecha y la gran cantidad necesitada, los volúmenes que podía ofrecerme, los colores que quería utilizar y su resistencia al sol durante toda la mañana. Repito,yo soy arquitecta ( con gran vocación por la arquitectura efímera), no paisajista.
Mi relación laboral con los Gatti y El Cerrito se remonta de aquellos eventos que realizaban trayendo a Tandil a paisajistas , arquitectos, iluminadores , etc a dar charlas y talleres para los profesionales locales y de la zona. Fué muy interesante el día que le mostré la propuesta. En general, voy con una propuesta fuerte pero con algunas alternativas. En éste caso NO tenía alternativas. La idea rectora era tan fuerte para mí que no disparaba otras. En éste proyecto la obra final fué exacta cómo la propuesta mostrada el primer día.
Luego de mi presentación, hubo un silencio y uno de ellos dijo :" yo pensaba en un gazebo, mesas, banderas ,etc...dame tiempo para acostumbrarme a ésto " ( luego, confesó que al salir de mi estudio pensó que estaba "loca" jajaja). Papá Gatti, cómo llamo a Enrique, me dijo en ese momento: " querés que esto esté rodeado de arboles ó que esté dentro de un bosque ? Se hace un bosque...", pocas veces tuve la suerte de trabajar con gente tan generosa cómo ellos.
Hay un párrafo del cuento "Tren de Medianoche" de Sylvia Iparraguirre que dice: " ...Un rayo de sol brilla verde sobre una hoja. Más en lo profundo, otros rayos disipan la tenebrosidad de las ramas entrelazadas. De pronto, un claro del bosque se abre y se ilumina. En el centro, una niña"...Ese era el efecto que se quería dar.
Lo que se quería lograr con éste proyecto es la magnitud del Vivero El Cerrito. La realización de éste stand demandó mucha logística y se armó en 2 días: Más de 150 árboles plantados, el patchword de flores de uno de los círculos demandó más de 500 plantines de flores (un único circulo...), un grupo de gente fantástica que puso todo el esfuerzo para que quedará así (en Sans Souci un grupo de gente al mando de Carlos, en el local de Avellaneda todos ayudando con Leo a la cabeza y en la ruta juntando todo lo que yo había fotografiado y sabía que iba a ser utilizado ( cómo las rodajas de árboles )...
Personalmente fueron difíciles mis últimos dos años. Y éste trabajo resultaba ser el primero importante después de esos tiempos. Fué la confirmación de lo que dice Jung : " Sólo se volverá clara tu visión cuándo puedas mirar en tu propio corazón. Porque quien mira hacia afuera sueña. Y quien mira hacia adentro, despierta." Fué eso. Un despertar.
Y no sólo para mí. La gente que se acercó al stand no salió de la misma manera. Algunos se replanteaban cosas de su vida ó de sí mismos, interpretando cada sector del circuito cómo su instinto se lo planteaba. Otros, valoraban el esfuerzo y la apuesta fuerte del Vivero, reconociendo la importancia del mismo dentro de la ciudad y la zona. Otros, personalmente, me conocían y otros me redescubrían .
Nadie salió sin sentir nada de ahí. Ni siquiera los que se metían por el bosque pero no se dieron permiso para entrar y recorrerlo.
Hubo un "guiño" en el armado : creo que TODO lo que vemos, sentimos, olemos ,conocemos nos queda en nuestra memoria...Mi memoria me trajo un recuerdo, y ese se transformó en un homenaje a mis casitas con ramas que hacía de chica en las dunas de Gesell y tuve mi propio "Big Bamboo"(una instalación hecha en la terraza del Met de Nueva York por los gemelos Doug y Mike Starn), salvo que ésta versión tiene no sólo otra signficación (el laberinto de entrada ) ,si no además otro armado: se utilizaron las cañas que el vivero usa de tutores y precintos plásticos. Jugué tres horas del jueves por la tarde mientras lo realizaba con más de 400 cañas y más de 200 precintos !!!
Un capítulo aparte fué mi encuentro con Luis, el encargado del stand. Sólo basto una charla informal a la hora de la inauguración para que sintiera el proyecto cómo propio y se "adueñara" de la idea, única forma de transmitir el mensaje. Un genio: su disposición para conmigo , el público asistente, la Expo en su totalidad. Chapeau para Luis!!!
Creo que hubo sorpresa cuándo se terminó. Todos estabamos involucrados en el armado pero era la única con idea totalizadora en la cabeza...La cara de felicidad de los Gatti chicos cuándo vieron el final y la respuesta del público fué lo más valioso para mí. Y las ganas con que ya encaramos el stand del próximo año con Papá Gatti, me genera mucha energía.
La primera edición de Expo Jardín 2011 Sans Souci va a ser la más valiosa para los organizadores y para los que participamos :por el esfuerzo personal de cada uno, por lo "a pulmón" que se realizó, por que los superó en todas sus expectativas...Es mi deseo tener mucha más Expo Jardín Sans Souci y colaborar desde el lugar que pueda hacerlo. Fué una muy buena experiencia !
Andrea